sábado, 16 de agosto de 2014

Auto-presentaicón

Soy Suzuki Gutiérrez Belmont siempre he vivido en el D.F, que es lo mismo decir que siempre he vivido en el caos de una urbe fuera de control, desde la primaria mi profesor decía que tenia buena letra y que de seguro estudiaría dibujo técnico cuando empezara la secundaria.
Ya estando en secundaria al escoger un taller nos realizaron un test para conocer nuestras verdaderas habilidades, y al obtener un 85% iba enfocado hacia el lado de las artes, la creatividad, manual y plástica. Entonces desde mi primer día en mi taller de Artes Plásticas fui feliz! Esos tres bellos años viví en mi amado salón, grande y con mesas especiales, era como un salón de ensueño para un niño de guardería, así nos sentíamos todos. Aprendí diferentes técnicas como: prismacolor, acuarela, pastel, carboncillo, lápiz, pluma, plumón, e hicimos algunas cosas manuales con yeso, y cosas así, amaba mi taller, y me dolió mucho terminar la secundaria todo por mi amada maestrita Citlalli de la cual había aprendido mucho, en esa etapa de búsqueda personal. Y cuando entre al CCH SUR lo primero que pensé fue en meterme en cursos así, no me interesaba nada que me diera asco como las cosas de salud y auscultación a personas infecciosas ajenas a mi, jajajaja.  Nada que ver con rollos largos de políticos o filósofos de nivel medio superior y mucho menos superior. Nada que ver con números infinitos o finitos que me llevaran a un resultado numérico abstracto. Lo mio, lo mio, lo mio, lo que se dice mio de mi, era cargar coloritos, pincelitos, plumonsitos y cosas que me hacían descubrirme a mi misma, ver libros, ver colores, ver formas, fotografías, ver un árbol o una flor que quisieras conservar por siempre en un papel o un trazo, lo mio era algo mas intimo con mi propio yo. Pero al terminar el CCH ¿Por qué no elegir Artes Plásticas? o ¿Diseño Gráfico? ¿Por qué Arquitectura? Ser mujer era mas que obvio y sabia que en un futuro seria una profesionista y a la vez, madre y esposa, por lo cual debía pensar también en como esperaba vivir ese futuro, pensaba en que no quería pasar de 8 a 10 horas en una oficina, o trabajar con muchos hombres, o bien dedicar mi vida al ámbito laboral que bien sabía que nunca llegaría estar agradecido por toda mi vida de dedicación como lo estarían mis propios hijos y mi propia familia. Siempre quise estudiar algo que también enorgulleciera a mis padres y a mis hijos, y fue así que con al menos dos años de meditación llegue a la conclusión de que seria una arquitecta, que aprovecharía mi juventud para ganar toda la experiencia laboral posible, y una vez que me casara dedicaría mi vida a quien mas lo merece, mis hijos y mi esposo y mi carrera estaría ahí por si fuera necesario apoyar mi hogar en un momento dado. Puedo decir que todo ha salido de maravilla, y mis planes han salido justo como lo planee y sigo siendo feliz en lo que hago y a quien me dedico.

1 comentario:

  1. Justo este tipo de comentarios y entradas es lo que se busca, opinión, reflexión, crítica..!!
    Muchas felicidades por todos los logros, sigue así, nunca dejamos de aprender... este camino más que tener un fin tiene muchos retos y un constante desarrollo..!!

    ResponderEliminar